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Epic Editorial

¿Julio César Urías con aroma a Fernando Valenzuela?

Para todos los fanáticos del Rey de los Deportes, la temporada 2016 de Las Grandes Ligas fu especial, debido al debut del pitcher sinaloense, Julio César Urías, con la escuadra de los Dodgers de Los Ángeles. Resultó inevitable compararlo con el máximo ídolo que ha dado México al béisbol: Fernando El Toro Valenzuela. Llaman la atención las similitudes entre ambos lanzadores, resultando lógico empezar a colocarle a Julio César Urías, la etiqueta de “sucesor” de la Fernandomanía que causó furor entre el público mexicano y estadounidense, en la década de los ochenta.

Las semejanzas entre Urías y Valenzuela, van más allá de haber debutado con la franela de los Dodgers de Los Ángeles; por ejemplo, ambos fueron descubiertos por el caza talentos cubano Mike Brito. Además, esta temporada, Julio Cesar Urías, con 19 años y 21 días, rompió la marca que por 36 años ostentara Fernando Valenzuela, de ser el pitcher mexicano más joven en conseguir una victoria en la Major League Baseball (MLB).

Las coincidencias continuaron a lo largo de la temporada, ya que el oriundo de Culiacán, Sinaloa, se convirtió en el segundo lanzador más joven en abrir un partido en la historia de Los Dodgers, sólo detrás del histórico Sandy Koufax, y relegando en tercera posición ¿a quién cree amable lector? Sí, acertó, a ¡Fernando Valenzuela!

Si no fueran suficientes las analogías, Urías también posee la pericia con el bat de Valenzuela, ya que su hit en la victoria de Los Dodgers sobre Milwaukee, lo convirtió en el primer lanzador menor de 20 años en conectar de hit desde la temporada 1984. Cabe resaltar que Valenzuela, El Toro de Etchohuaquila, fue condecorado con el Bat de Plata en 1981, al ser el mejor pitcher bateador de la temporada.

FORJANDO SU PROPIA HISTORIA

A lo largo de la temporada 2016, Julio César Urías tuvo un ir y venir entre las Ligas Menores y Mayores. Sin embargo, respondió positivamente en ambos frentes, siendo un sinónimo de garantía y seguridad para la escuadra de Los Ángeles, California, combinándose para un récord de 5 victorias y 2 derrotas, con un promedio de 3.39 de efectividad en Ligas Mayores. En tanto, en la sucursal de Triple A (Ligas Menores), terminó con un promedio de 5 triunfos y 1 descalabro, con 1.40 de porcentaje en carreras limpias. Más asombroso fue que impuso marca en Ligas Menores de 27 entradas sin aceptar carrera, finalizando con una labor de más de 87 entradas y 2 tercios de labor.

En octubre pasó a la historia como el pitcher más joven en Las Grandes Ligas, al iniciar un juego de postemporada (20 años y 68 días), superando la marca de Brett Saberghagen, impuesta en 1984, con los Reales de Kansas City (20 años y 175 días), batiendo el récord en la final de conferencia frente a los Cachorros de Chicago, a la postre, campeones de la Serie Mundial, equipo plagado de poderosos bateadores.

Desde su debut, el 12 de mayo, midiéndose en Nueva York ante Los Mets, su crecimiento como pitcher ha sido meteórico, luciendo, en palabras de su propio compañero y compatriota, Adrián González, no como un novato, sino como un verdadero experto arriba de la lomita. “Refleja una serenidad y confianza en sus capacidades que da miedo, algo no propio de un chico de tan solamente 20 años”, relató.

DEL INFORTUNIO FÍSICO AL ESTRELLATO

El éxito de César Urías tiene mayor mérito debido a la lucha contra la adversidad que superó en su adolescencia. No siempre la vida le sonrió abiertamente. A sus 13 años, brillaba en la liga infantil de su localidad. Desde ese tiempo, su recta de más de 95 millas, ya era  una poderosa arma. Pese a ello, varios scouts de la Liga Mexicana desistieron de firmarlo, por haber nacido con un tumor en su ojo izquierdo, que lo forzó a someterse a tres cirugías cuando era niño y que lo dejaron con el párpado caído.

Para muchos, tener un tumor hubiera representado un muro infranqueable de superar, pretexto suficiente para alejarse del diamante de campo. No obstante, para Julito, como es conocido por su familia, representó un acicate para hacer realidad sus sueños y labrarse un mejor camino, al provenir de un hogar humilde, donde la abundancia y la mesa llena de alimentos brillaban por su ausencia.

Reza el dicho que “el éxito no llega por casualidad, se construye”. Julio César Urías está siendo el arquitecto de su propio destino. Con tan sólo 15 años, firmó contrato con los Diablos Rojos del México, para un año después, emigrar a las sucursales de Los Dodgers. En la actualidad, ha dejado de ser considerado el mejor prospecto en Ligas Menores del conjunto californiano, para perfilarse en el quinto abridor en la venidera temporada 2017.

¿Será el próximo Fernando Valenzuela? A Julio César Urías resolver ésta interrogante no le quita el sueño, al contrario, le despreocupaba. Así señala que “Valenzuela, para todos es una leyenda, pero yo tengo que dejar de lado cualquier cosa, no pienso en todo lo que se habla de mí, tan sólo quiero jugar para mi equipo, ya vendrá el tiempo de construir mi propio nombre”.

Honestamente, hace lo correcto, tan sólo salir al campo de juego a ser: Julio Cesar Urías. Su esencia y originalidad lo llevarán irremediablemente a forjar su propio legado.

Si existió, La Fernandomanía ¿Por qué no pensar en que se desate La Juliomanía?

PERFIL BIBLIOGRÁFICO:

NOMBRE COMPLETO: Julio César Urías

FECHA DE NACIMIENTO: 12 de Agosto de 1996 (20 años)

LUGAR DE NACIMIENTO: Culiacán, Sinaloa.

ESTATURA: 1.83 mts

SALARIO: 507,500 usd

EQUIPOS:

Diablos Rojos del México (2012) *Contrató de Prospecto Infantil.

Dodgers de Los Ángeles (2013 a la actualidad) *Contrato de Ligas Menores, Oklahoma City(2016) Liga Triple A de la MLB.

¿Julio César Urías con aroma a Fernando Valenzuela?
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